Mi esposo y yo fuimos criados en familias católicas en Colombia, y desde muy temprana edad nuestros padres nos enseñaron los principios morales fundamentales de la religión católica. Pero en abril del año 1989 fue cuando comprendimos el verdadero concepto de ser cristiano y desde entonces nuestra relación con Dios la hicimos más personal y fue en esa época cuando renacimos de nuevo como hijos de Dios en el cristianismo. Desde entonces comenzamos a escribir. José Joaquín ha escrito reflexiones acerca del amor de Dios y mensajes de esperanza para la humanidad, y yo sabios consejos para todas las familias de la tierra.

Saturday, February 4, 2012

UN FRENAZO EN SECO

 Amados lectores, hoy quiero repetirles el mismo pensamiento que Dios ha venido poniendo en mi Corazón constantemente: Dentro de cien mil millones de siglos, tú existes y yo también existo, y todos existiremos. Queramos o no queramos, así lo dispuso nuestro dueño bendito, el Señor. Amigos muy queridos de toda la redondez del mundo, escuchen muy atentamente lo que les voy a decir: Nosotros todos tuvimos principio, pero no tenemos fin; es decir nuestra duración es eterna como Dios es eterno. Según la Palabra de Dios, La Biblia, después de la muerte o el rapto sigue la eternidad.  Y en la eternidad estaremos en el Cielo si nacimos de nuevo e hicimos la voluntad de Dios. Pero si no tuvimos un nuevo nacimiento en el espíritu, eso seria una verdadera desgracia: El infierno y no más que el infierno. Los que se fueron, ya se fueron y donde quedaron, quedaron. Pero nosotros los que existimos estamos a tiempo de dar un frenazo en seco, mirando hacia JESUCRISTO, fuente de salvación. Mientras vivimos, nosotros somos los que mandamos porque decidimos y escogemos nuestro futuro. Recuerde que lo que siembras hoy, recogerás mañana. Invocando el nombre precioso de JESUCRISTO somos salvos (Hechos de los Apóstoles 2:21). No perdamos esa dicha eterna por tonterías que se nos presentan en nuestra vida o por las atracciones de este mundo. Debemos derrotar al demonio de nuestras vidas mirando a JESUCRISTO nuestro protector. No nos de vergüenza ser piadosos amando a Dios por sobre todas las cosas y testificando al mundo. No nos dejemos engañar de Satanás cuando nos susurra diciendo que eso de tanta piedad es solo para las viejitas rezanderas y no más. Mentiras, mentiras, mentiras, el es el engañador y continua engañando. Amigo querido, mira al infinito, mira al más allá, mira las cosas de arriba que son eternas porque las de la Tierra son temporales. Por favor amigo de un frenazo en seco y mira a Dios porque El da un giro a tu vida cambiando el estilo de vivir. Amigo lector estas a tiempo, de un frenazo en seco ahora mismo y mira al Cielo.

Cordialmente
Su servidor,
                        Jose J. Agudelo
                        Enero 29, 2012

REGLAS BASICAS DE CONVIVENCIA


 Todos sabemos lo difícil que es convivir. Algunas veces se nos olvida que Dios dijo que nos amaramos los unos a los otros. Recuerden amigos queridos que si amamos de verdad, este mundo seria muy diferente. Claro esta que nadie puede amar sino tiene el amor de Dios en su corazón. Es por esto que quiero compartirles algunas reglas especificas de convivencia que son dignas de tenerlas en cuenta en el cotidiano vivir.

1.     ¿Llegaste? Saluda.
2.     ¿Te vas? Despídete.
3.     ¿Ofendiste? Pide perdón.
4.     ¿Encendiste? Apaga.
5.     ¿Abriste? Claro que debes cerrar.
6.     ¿Desarmaste? Debes armar.
7.     ¿Rompiste? Arréglalo.
8.     ¿Ensuciaste? Debes limpiar.
9.     ¿Mojaste? Debes secar.
10. ¿No sabes como funciona? No toques.
11. ¿No sabes hacerlo mejor? No critiques
12. ¿No vino a ayudar? Entonces no moleste.
13. ¿Pediste prestado? Devuélvelo.
14. ¿No te pertenece? Pide permiso.
15. ¿Prometiste? Cumple.
16. ¿Te obsequiaron? Agradece.
17. ¿Compraste? Paga.
18. ¿Hablaste a favor de alguien? Hazte cargo.
19. ¿Amas? Exprésalo frecuentemente.
20. ¿Amas a Dios? Obedécelo.

Si te gustaron estas sencillas normas, entonces debes practicarlas diariamente. Pídele al Señor que llene tu corazón de Su amor!

Con amor,
                  María F. Agudelo
                  01/30/12