Mi esposo y yo fuimos criados en familias católicas en Colombia, y desde muy temprana edad nuestros padres nos enseñaron los principios morales fundamentales de la religión católica. Pero en abril del año 1989 fue cuando comprendimos el verdadero concepto de ser cristiano y desde entonces nuestra relación con Dios la hicimos más personal y fue en esa época cuando renacimos de nuevo como hijos de Dios en el cristianismo. Desde entonces comenzamos a escribir. José Joaquín ha escrito reflexiones acerca del amor de Dios y mensajes de esperanza para la humanidad, y yo sabios consejos para todas las familias de la tierra.

Sunday, December 30, 2012

Peticiones para el año nuevo 2013

Señor te pido que las puertas de los Cielos se abran sobre todos los hogares del mundo y que en este nuevo año 2013 nos mandes maravillosas oportunidades y milagrosas bendiciones como nunca antes hemos visto ni lo hemos vivido.
Quita todo mal recuerdo, toda raíz de amargura que nos atormenta el alma; dale a  nuestra mente claridad para que en este año que comienza podamos entender, creer y experimentar tu divino amor.

Señor abre nuestros ojos para poder conocerte más, entender más de tu Palabra y ponerla en obra.
Derrama sobre nosotros la sabiduría que pusiste en Salomón, la valentía del rey David, la elocuencia del apóstol Pablo pero por sobre todo llénanos de tu paz y serenidad porque cansados y cargados hemos estado este año que termina.
Así que hoy venimos a TI para que nos hagas descansar
No olvidemos que solo disfrutamos una vida abundante y bendecida teniendo a Cristo en nuestros corazones.


Con amor,
              María F.  Agudelo
              12/29/12
           

Friday, December 28, 2012

UN DIALOGO MUY IMPORTANTE PARA LA NAVIDAD


Todo un Dios Omnipotente, Creador del Cielo y de la Tierra, de todos los mundos visibles e invisibles, Hacedor de todas las cosas dizque dialogando la suerte de la humanidad con una niña de 13 o 14 años, que sé yo, de la vida, de la muerte, y de la eternidad. Él esperó la respuesta que diera esta niña con respecto a su participación en la redención del mundo; la que sin tardanza aceptó semejante responsabilidad. ¡Pero cual admirable es la delicadeza del gran Dios con sus criaturas! Pedir permiso a esta humilde niña para realizar semejante obra. Al aceptar María su participación como la madre de Jesus, quedó fundida y resplandeciente en la dignidad de Dios como ninguna otra criatura que se asemeje a ella en el mundo. Por eso es que nosotros la amamos tanto y la llamamos bienaventurada. La amamos hasta donde el Señor le agrade y según la Voluntad del Señor agonizante en la cruz. Gracias amadísimo Señor por esa madre tan linda y tan bienaventurada que escogiste y nos regalaste (Juan 19: 26-27). La gloria sea para Dios!
  
                      Cordialmente,
                                               José J. Agudelo                          
                                                                               Noviembre 14, 1989